Te miras al espejo y sonríes. Algo ha cambiado. Tus dientes parecen más largos que antes, y notas que la encía se ha ido retirando, dejando al descubierto una parte amarillenta de la raíz. Además, al tomar algo frío o caliente, sientes un pinchazo incómodo. Si esta escena te resulta familiar, no estás solo. La retracción de encías es uno de los problemas dentales más comunes en adultos, y aunque al principio pueda parecer solo un asunto estético, es una señal de alerta que no debes ignorar.
Las encías retraídas, conocidas médicamente como recesión gingival, ocurren cuando el tejido de la encía que rodea y protege el diente se desgasta o se tira hacia atrás, exponiendo la raíz del diente. Esta raíz, a diferencia de la corona (la parte blanca del diente), no está protegida por esmalte, sino por una capa más fina y sensible llamada cemento. Al quedar expuesta, se vuelve vulnerable a la caries, al desgaste y, sobre todo, a la sensibilidad dental.
La buena noticia es que la retracción de encías tiene solución. Desde tratamientos preventivos y cambios en los hábitos hasta técnicas quirúrgicas regenerativas, la odontología actual ofrece opciones para cada grado de recesión.
En este artículo, vamos a explicarte por qué ocurre, cómo identificarla a tiempo, qué riesgos conlleva y, lo más importante, qué puedes hacer para tratarla y recuperar la salud y la estética de tus encías. Porque unas encías sanas son la base de una sonrisa sana y duradera. Y, por supuesto, nuestros dentistas en Gran Canaria, nuestro equipo de periodoncistas en Las Palmas expertos te ayudará a diagnosticar la causa de tu retracción y a ofrecerte el tratamiento más adecuado para tu caso.
¿Qué Son Exactamente las Encías Retraídas y Por Qué Preocuparse?
Para entender la retracción, imagina la encía como un cuello de jersey que rodea el diente. Cuando ese cuello se estira y se desliza hacia abajo, deja al descubierto la parte del diente que debería estar cubierta. Eso es la recesión gingival.
La principal función de la encía es proteger la raíz del diente y el hueso que lo sostiene. Cuando la encía se retrae, la raíz queda expuesta al medio bucal, sin la protección natural del esmalte. Esto conlleva varios problemas:
- Sensibilidad dental: Al quedar expuesta la raíz, los estímulos externos (frío, calor, dulce, ácido) llegan directamente a la dentina, causando molestias agudas.
- Mayor riesgo de caries radicular: La raíz es más blanda que el esmalte y más susceptible a la caries.
- Desgaste de la raíz: Con el cepillado agresivo o la erosión ácida, la raíz expuesta puede desgastarse, formando muescas.
- Problemas estéticos: La sonrisa pierde armonía, los dientes parecen más largos y pueden aparecer zonas oscuras entre dientes.
- Riesgo de pérdida dental: En casos avanzados, la pérdida de tejido gingival y de hueso puede comprometer la estabilidad del diente.
Por lo tanto, una encía retraída no es solo una cuestión estética; es un problema de salud que, si no se trata, puede progresar y poner en riesgo el diente.
Causas de las Encías Retraídas: ¿Por Qué Me Está Pasando Esto?
Identificar la causa de la retracción es el primer paso para tratarla eficazmente. Las causas más frecuentes son:
- Cepillado dental agresivo (la causa más común): Usar un cepillo de cerdas duras o aplicar demasiada presión con movimientos horizontales (como si lijaras) puede desgastar la encía con el tiempo. El cepillado debe ser firme con los restos de comida, pero suave con los tejidos.
- Enfermedad periodontal (periodontitis o piorrea): Es una infección bacteriana que destruye el hueso y el tejido que sostiene los dientes. A medida que la enfermedad avanza, la encía se inflama, se separa del diente y finalmente se retrae. Es la causa más grave y la que requiere tratamiento especializado.
- Factores anatómicos: Algunas personas tienen una encía naturalmente fina o una inserción del frenillo (el tejido que conecta el labio con la encía) demasiado alta, lo que tira de la encía y provoca retracción.
- Malposición dental: Dientes muy apiñados o situados fuera del hueso (por ejemplo, un canino muy prominente) pueden tener una encía más fina o estar sometidos a fuerzas anormales que favorecen la retracción.
- Bruxismo (apretar o rechinar los dientes): Las fuerzas excesivas de la mordida pueden provocar microfracturas en el hueso y tensión en la encía, contribuyendo a su retracción.
- Piercings orales: La fricción constante de una joya contra la encía puede causar una retracción localizada.
- Hábitos nocivos: Morderse las uñas, morder objetos duros (bolígrafos, hielo) o utilizar los dientes como herramienta.
Grados de Retracción: De Leve a Severa
No todas las retracciones son iguales. Los periodoncistas clasifican la recesión gingival en diferentes grados, lo que ayuda a decidir el mejor tratamiento.
- Clase I (leve): La retracción no llega a la línea mucogingival (el límite entre la encía adherida y la encía móvil). No hay pérdida de hueso entre los dientes.
- Clase II (moderada): La retracción alcanza o supera la línea mucogingival, pero aún no hay pérdida de hueso interdental.
- Clase III (severa): La retracción alcanza o supera la línea mucogingival y existe pérdida de hueso entre los dientes o malposición dental.
- Clase IV (muy severa): Retracción severa con pérdida ósea avanzada y malposición extrema.

Síntomas de las Encías Retraídas: Señales a las que Prestar Atención
Prestar atención a los síntomas te permitirá actuar a tiempo.
- Dientes que parecen más largos de lo normal.
- Muesca o hendidura visible en la unión de la corona y la raíz.
- Sensibilidad dental al frío, calor, dulce o ácido.
- Encías que sangran al cepillarse (aunque no siempre).
- Mal aliento o mal sabor de boca persistente.
- Movilidad dental (en casos avanzados).
¿Se Pueden Prevenir las Encías Retraídas?
En muchos casos, sí. La prevención es la mejor herramienta.
- Cepíllate correctamente: Usa un cepillo de cerdas suaves o ultrasuaves. Realiza movimientos suaves y circulares o de barrido de la encía hacia el diente, nunca horizontales. Aplica poca presión.
- Usa hilo dental a diario: Sin dañar la encía. Introduce la seda con suavidad y deslízala contra la superficie del diente, no contra la encía.
- Acude a revisiones periódicas: Tu dentista puede detectar signos tempranos de enfermedad periodontal o de un cepillado agresivo.
- Controla el bruxismo: Si aprietas los dientes, utiliza una férula de descarga por la noche.
- Deja de fumar: El tabaco es un factor de riesgo importante para la enfermedad periodontal.
- Corrige la malposición dental: La ortodoncia puede colocar los dientes en una posición más favorable para la encía.
Tratamientos para las Encías Retraídas: Opciones según el Caso
El tratamiento de periodoncia dependerá de la causa, la gravedad y las necesidades del paciente. Va desde medidas conservadoras hasta cirugía.
Tratamiento conservador (para casos leves o para detener la progresión)
- Cambio de técnica de cepillado: Aprender a cepillarse sin dañar la encía.
- Férula de descarga: Si el bruxismo es la causa.
- Tratamiento periodontal: Si hay enfermedad de las encías. Esto incluye curetaje y raspado para eliminar la infección.
- Desensibilización: Aplicación de barnices o geles de flúor para reducir la sensibilidad.
Tratamiento restaurador (para proteger la raíz expuesta sin cirugía)
- Empaste de composite (resina) del color del diente: Se aplica sobre la raíz expresa para cubrirla y protegerla. Es una solución estética y rápida, pero no resuelve la retracción de la encía en sí misma.
Tratamiento quirúrgico (para cubrir la raíz y regenerar tejido)
Es la opción más efectiva y duradera, especialmente en retracciones moderadas y severas. Se realizan injertos de encía.
- ¿En qué consiste? El periodoncista toma un pequeño trozo de tejido conectivo del paladar del paciente (o utiliza un sustituto de tejido) y lo sutura sobre la raíz expuesta, cubriéndola y engrosando la encía.
- Resultados: Se reduce o elimina la sensibilidad, se mejora la estética, se protege la raíz y se frena la progresión de la retracción.
- Recuperación: La zona donante (paladar) puede molestar unos días, y la zona receptora (encía) debe cicatrizar en unas semanas. Es una cirugía ambulatoria con anestesia local.
¿Qué Esperar de un Injerto de Encía?
La idea de una cirugía puede dar respeto, pero es un procedimiento habitual y predecible.
- Evaluación: El periodoncista estudia el grado de retracción y planifica el injerto.
- Anestesia local: No sentirás dolor durante la intervención.
- Obtención del injerto: Se toma una pequeña muestra de tejido del paladar (el cielo de la boca).
- Colocación del injerto: El tejido se coloca y se sutura sobre la raíz expuesta.
- Curación: En unas semanas, el injerto se integra con la encía receptora. La sensibilidad desaparece y la estética mejora notablemente.
Recupera la Salud de tus Encías con Nosotros
Las encías retraídas no son un destino inevitable. Con el diagnóstico adecuado y el tratamiento correcto, puedes detener su avance, proteger tus dientes y recuperar una sonrisa armónica y sin molestias.
En la Clínica Dental Rodríguez & Pons en Las Palmas de Gran Canaria, contamos con un equipo de periodoncistas especializados en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades de las encías, incluyendo la recesión gingival. No tratamos todos los casos igual; realizamos un estudio personalizado de cada paciente para identificar la causa exacta de su retracción.
- Diagnóstico de precisión: Utilizamos sondaje periodontal y exploración clínica para evaluar el grado de retracción y la salud del tejido de soporte.
- Enfoque multidisciplinar: Coordinamos con odontólogos generales, ortodoncistas y protésicos para ofrecerte la solución más completa.
- Técnicas avanzadas: Realizamos injertos de encía con las técnicas más modernas y menos invasivas, maximizando la comodidad y el resultado estético.
- Trato cercano y acompañamiento: Te explicamos cada paso, resolvemos tus dudas y te acompañamos en todo el proceso, desde la primera consulta hasta la recuperación final.
Si notas que tus dientes se ven más largos, sufres sensibilidad o te preocupa la estética de tus encías, no esperes a que el problema avance. Te invitamos a visitarnos en nuestra clínica en Las Palmas para una evaluación sin compromiso. Nuestros especialistas examinarán tus encías, te explicarán la causa de la retracción y te presentarán las opciones de tratamiento más adecuadas para ti. En Clínica Dental Rodríguez & Pons, cuidamos de tus encías como la base de una sonrisa sana y duradera.


















